Era una niña dulce, facciones redondeadas, ojos claros y muy tranquila. En la escuela, casi adolescente, con sus dos trenzas, siempre rodeada por un montón de niñas que se le acercaban en cuanto la veían, para jugar con ella.
Plenamente dedicada a los niños, ... otra decisión importante en su vida: deseaba ser madre.
En sueños había escuchado una tierna voz que le decía: “ ... ¿cuándo vienes? ... “, incluso observó su cabello, lacio y oscuro, una sábana cubría el rostro de la criatura a la altura de sus cejas.
Era un niño moreno, ojos rasgados y muy vivos, delgaducho y a la vez fuerte. Con tan sólo siete años y ya era demasiado mayor, ... deseaba ser hijo.
Dos personas alejadas por la distancia, el tiempo, el idioma, ... se cruzaron sus destinos. En una pequeña estancia, en la casa donde él vivía, se vieron por primera vez, en sus miradas rebosaba la emoción, sonrientes, ... “mami” ....
Al subir al avión que les llevaría a casa, él se apretaba contra ella agarrándose fuertemente de la mano de su madre, entre alegre y cargado de miedos. Alguno de los bebes lloriqueaba, él, todo un experto, logró calmar a Sihri acunándola entre sus brazos.
Ya hace dos años que está aquí, de alguna manera formo parte de esta historia y lo mejor de todo es poder ver la carita de satisfacción que se le pone cuando dice que es muy feliz.
¡ NAMASTE, cariño, ... BIENVENIDO !
Preparando un strike
Hace 11 años
