No era consciente en absoluto, pero se había perdido en un monte algo nevado. Bajo sus pisadas se derretían las finas capas de nieve ya que la temperatura no era tan baja como para hacerla pasar a estado sólido.Caminaba tranquilo, sin problemas, pasaban las horas y seguía adentrándose, hacia donde la altura de la nieve crecía, hundiendo sus piernas más y más.
Al fin se sentó en un saliente que le inspiró tranquilidad, la calidez de aquel rincón le produjo tal bienestar que le invitaba a dormirse.
No se había percatado de lo que pasaba a su alrededor, un insignificante animalillo se acurrucó a su lado. El silencio del entorno le ayudó a alcanzar el sonido de su respiración, una especie de agradable silbidillo que provocó la danza en su mente de nuevas melodías.
Era difícil entender qué había de realidad en aquel sueño, ... no quería despertar, ¿dormía? ...
