viernes, 29 de agosto de 2008

Diablos, diablesas, diablillos, ...

Antiguamente, cuando las nuevas tecnologías sólo empezaban a invadirnos, las personas se reunían en torno a celebraciones por la llegada de la primavera, las buenas cosechas, para espantar sus males, ... cualquier excusa era buena para montar una fiesta.

Con el tiempo y las represiones (todo sea dicho) muchos festejos dejaron de realizarse para dejar paso únicamente a ceremonias religiosas o permitidas por los “encargados de llevar las riendas”.

La vida sigue y cuando se sale de algo así no deja de ser difícil recuperar antiguas tradiciones, los sentimientos ya no son iguales, las personas no tienen las mismas motivaciones, ... muchas cosas han cambiado, estamos más ocupados y existe una amplia oferta de distracciones.

Pero siempre hay alguien a quien le gusta recordar, recuperar algo de aquello que algún abuelo con añoranza y entusiasmo ha contado, y que logra rodearse de personas con ganas de pasarlo bien con su propuesta para montar una juerga donde sea, ... y en eso estamos:

Aún eran unos niños, les colgamos al cuello una caja, un timbal, pusimos en sus manos un par de baquetas y nos "hicimos diablos" pero, como alguien dijo hace poco, no de esos que van sembrando el mal y la discordia sino de esos otros diablillos encargados de llevar el jolgorio y la diversión, ..., desde entonces no hemos parado, su padre tardó poco en colgarse otro instrumento y como siempre tiene que haber alguien que se ocupe de la intendencia pues ahí me tienen a mi, con baquetas de repuesto, esparadrapo, agua, ..., y a disfrutar con el ritmo y el fuego.

Doce años arriba y abajo con esta diversión y su esfuerzo se ha recompensado: diez chavales y uno no tan crío se lanzaron a concursar y el mejor de los premios recibidos: ser “els timbalers de diables” que abrirán el “correfoc de la Merce” de Barcelona, así es que ahí estaremos disfrutando y sonando así .

¡¡ FELICIDADES !!

viernes, 22 de agosto de 2008

Voces, voces, ...

... y más voces ...

Me encanta escuchar como alguien canta “a capela” sin otro instrumento que su propia voz, me pone la piel de gallina y hasta se me puede escapar alguna que otra lagrima por las mejillas.

Cuando en alguna ocasión tengo que ir a trabajar a Madrid, siempre aprovecho, ... y si puedo no me pierdo el ir a ver algún musical.

También mi hombre tiene, mejor dicho tenía, una buena voz, pero desgraciadamente el tabaco me ha robado el placer de escucharle cantar como antes, ... y yo nunca he tenido ese talento.

Barbra Streisand (guilty), Whitney Houston (I will always love you/The bodyguard),
Greta y los Garbo (Pienso en ti), entre otras muchas son algunas de mis voces favoritas, ... pero hay gente no tan conocida que también lo hace muy bien, por ejemplo en la obra de teatro “Una nit d’opera” de La Cubana cantaba un joven que yo que soy muy mala para los nombres, ni recuerdo como se llamaba pero de lo que no me olvido es de su voz llenando todo el teatro desde el pasillo, entre el público.

Ahora que estamos de “Olimpiadas” no puedo evitar el recordar lo que eché de menos el escuchar a uno de mis favoritos: Freddy Mercury cantando con Montserrat Caballé “Barcelona”, fue una pena, no presté mucha atención a nada pues el día de la inauguración mi hija sólo tenía 6 días, pero si recuerdo lo que sentí el no poder escuchar este tema entre los dos en aquel acontecimiento.

jueves, 14 de agosto de 2008

Rescate

Esto es una de esas curiosidades que a veces me envian por correo:

RESCATE

... los avances de la tecnología ...

martes, 5 de agosto de 2008

De paso ...

Había aprendido a obedecer, callar, no elegir, tener calma, paciencia, a esperar, conformarse, ..., se dejó arrastrar por la corriente, aparentemente agradable y tranquila, con la esperanza y hasta la seguridad de que con su actitud todo iría bien.

A medida que iba avanzando la corriente se hacía más fuerte, no había vuelta atrás, los tropiezos con objetos flotantes abundaban y cuando el nivel de agua bajaba se golpeaba con las piedras del fondo o en el mejor de los casos era únicamente barro con lo que se rozaba.

En uno de esos poco habituales momentos de calma, logró asirse a una rama, podía respirar mejor, recuperarse por un instante, pero duró poco el sosiego:

... al observar como se alejaban aquellos que hasta entonces habían viajado junto a ella, nadó a favor de la corriente, ... hasta alcanzarlos.

... por la vida