miércoles, 8 de julio de 2009

... de película ...

Como en tantas ocasiones pasé por el videoclub, a devolver una película que alguien había visto en casa el día anterior. Igual que otras veces al pasar por delante de tantas carátulas atractivas, me volví a fijar en una de esas que suelen encontrarse en la pared de la izquierda, algo por encima de mi vista, de las que no suele haber más de dos y como mínimo una de ellas siempre disponible.

Me la llevé a casa: The Reader (el lector).

Se leer, pero no acostumbro hacerlo, se me hace pesado pasar horas delante de un libro, tal vez la poca práctica, o simplemente no es una de mis aficiones, ... pero lo que siempre me ha gustado es tener a alguien cerca que me los explique, tal vez por eso prefiero siempre ver una película, aunque seguro es cierto aquello de que leer un libro siempre es mejor.

El caso es que me gustó, no voy a contarla ya que podría fastidiar a alguien, y es una de esas que hay que ver para luego comentar, ... la verdad es que da para mucha tertulia.

Yo creo que algo importante que se dice en esta película es que las personas nos regimos por las leyes y no por la moral, supongo que por eso el mundo está en manos de aquellos que tienen más poder para manejar la ley a su conveniencia. Entre otras cosas me ha hecho recordar un post en el cual alguien planteaba la cuestión de hasta qué punto es nuestro deber obedecer, el conflicto que se nos puede crear cuando no sabemos bien qué aplicar si la ley o nuestra propia moral.

El principio es algo lento, pero luego te engancha y estás esperando algo más hasta el final que te deja algo frío, pero te hace pensar.

La película se inicia algo romántica, pero no es el tema central aunque sobre ese vínculo afectivo se desarrolla el argumento.

Lo que más me ha gustado realmente es el despliegue de sentimientos contrapuestos, la candidez de un joven, la soberbia de una mujer, una mezcla de amor y rabia, las mentiras, el orgullo llevado al extremo, la ignorancia, la frialdad de una víctima, ... podría seguir, ... incluso toca temas diversos del mundo en que vivimos: el analfabetismo, la justicia, el holocausto, el sentimiento de culpa, la falta de ética, ... uff!! ... podría seguir y continuaría dejándome algo.

El director no te da ningún argumento para justificar a nadie, tal vez eso es lo curioso o lo que más me gusta, cada cual es como es con sus propias circunstancias, sean las que sean, que te hacen reaccionar, ser como eres, algo que no puede cambiar nadie y que no te hace mejor ni peor, a veces depende del observador.

miércoles, 1 de julio de 2009

ECO EECO, ... ECO, ECO

Quién no ha escuchado alguna vez el eco de su voz en una habitación vacía, frente a una montaña, ..., pero no va de eso este post, aunque si que va a ser como el eco de algo que un día escuché.

Ecología, economía, ecosistema, ... todos estos términos incluyen en su morfología la palabra eco que significa casa, vivienda, hogar ...

Hace unos días me llamó la atención un programa que hicieron en televisión , sobre unas bolas para lavar la ropa sustitutivas de los productos que habitualmente usamos.

Cuando yo era pequeña, recuerdo que en casa había una lavadora con forma cilíndrica que tenia una especie de palas metálicas en su interior que junto al agua y el jabón hacían girar y girar la ropa. Entonces no existían los suavizantes, ni todos esos productos que nos van machacando a diario para incluir en nuestros lavados para dejar mejor la ropa, conservar la máquina, etc. etc., así que había que dejar la ropa en remojo, restregarla bien a mano y luego dejar el tema aclarados y vueltas para esa lavadora que todavía ni centrifugaba. Mi madre incluso comenta que no mucho antes de que yo naciera había quien se dedicaba a alquilar estos aparatos, iban con una furgoneta te la dejaban por un tiempo en casa y después te la venían a recoger.

Si vamos más hacia atrás (y no tan lejano en el tiempo, ja ja!! como se nota que ya no tengo 20) podemos imaginar a las mujeres en el río o en los lavaderos públicos, apaleando una y otra vez la ropa para dejarla bien.

Junto a mis compañeras de trabajo comentamos el tema y al final nos decidimos, compramos un par de esas “bolas mágicas” para el hogar y así nos encontramos ahora, haciendo pruebas y pruebas a ver que tal van. Después de unas cuantas indagaciones hemos hecho una compra masiva (así nos salen más económicas) y al menos durante una buena temporada vamos a intentar expulsar menos “tóxicos” por los desagües y de paso ahorrar algo en detergentes para la ropa.

Por lo visto estas "ecobolas" tienen en su interior unos imanes y porcelanas (como pequeñas piedrecitas) que modifican la estructura molecular del agua de manera que ayuda a que la suciedad se desprenda mejor de la ropa.

No sabemos muy bien si todo esto es verdad o mentira, pero lo que si hemos descubierto es que utilizamos demasiadas porquerías a diario que destrozan nuestro entorno y las que hemos probado opinamos lo mismo:

La ropa de color queda mejor, con una suavidad algo diferente y hasta nos da la sensación de que hay que planchar menos.

La ropa blanca también queda bien, pero más o menos como siempre si los calcetines están muy sucios hay que seguir restregando. Las toallas son las que más echan de menos el suavizante, pero el tacto tampoco es desagradable.

También las manchas de aceite, etc., igual que con el jabón habitual hay que utilizar algún quitamanchas que lo solucione o sino no hay nada que hacer.

Tal vez sean los golpes de las bolas contra la ropa las que la dejen más suave (igual que se hacía antes: aporrear la ropa), tal vez sea el agua la que realmente limpia, ... lo que nos falta por comprobar es si con el tiempo la ropa se destroza antes.

Total, no se hasta cuando, pero al menos durante un par de añitos intentaremos ser más ecologistas, cuidando mejor nuestro ecosistema y de paso mejorar algo nuestra economía.

Seguramente debemos replantearnos nuestra manera de vivir, a veces no es necesario todo lo que hacemos, pero como nos cuesta poco trabajo no nos damos cuenta de lo que estamos pagando.