Como en tantas ocasiones pasé por el videoclub, a devolver una película que alguien había visto en casa el día anterior. Igual que otras veces al pasar por delante de tantas carátulas atractivas, me volví a fijar en una de esas que suelen encontrarse en la pared de la izquierda, algo por encima de mi vista, de las que no suele haber más de dos y como mínimo una de ellas siempre disponible.Me la llevé a casa: The Reader (el lector).
Se leer, pero no acostumbro hacerlo, se me hace pesado pasar horas delante de un libro, tal vez la poca práctica, o simplemente no es una de mis aficiones, ... pero lo que siempre me ha gustado es tener a alguien cerca que me los explique, tal vez por eso prefiero siempre ver una película, aunque seguro es cierto aquello de que leer un libro siempre es mejor.
El caso es que me gustó, no voy a contarla ya que podría fastidiar a alguien, y es una de esas que hay que ver para luego comentar, ... la verdad es que da para mucha tertulia.
Yo creo que algo importante que se dice en esta película es que las personas nos regimos por las leyes y no por la moral, supongo que por eso el mundo está en manos de aquellos que tienen más poder para manejar la ley a su conveniencia. Entre otras cosas me ha hecho recordar un post en el cual alguien planteaba la cuestión de hasta qué punto es nuestro deber obedecer, el conflicto que se nos puede crear cuando no sabemos bien qué aplicar si la ley o nuestra propia moral.
El principio es algo lento, pero luego te engancha y estás esperando algo más hasta el final que te deja algo frío, pero te hace pensar.
La película se inicia algo romántica, pero no es el tema central aunque sobre ese vínculo afectivo se desarrolla el argumento.
Lo que más me ha gustado realmente es el despliegue de sentimientos contrapuestos, la candidez de un joven, la soberbia de una mujer, una mezcla de amor y rabia, las mentiras, el orgullo llevado al extremo, la ignorancia, la frialdad de una víctima, ... podría seguir, ... incluso toca temas diversos del mundo en que vivimos: el analfabetismo, la justicia, el holocausto, el sentimiento de culpa, la falta de ética, ... uff!! ... podría seguir y continuaría dejándome algo.

El director no te da ningún argumento para justificar a nadie, tal vez eso es lo curioso o lo que más me gusta, cada cual es como es con sus propias circunstancias, sean las que sean, que te hacen reaccionar, ser como eres, algo que no puede cambiar nadie y que no te hace mejor ni peor, a veces depende del observador.


