Es difícil describir un perfil: si lo escriben tus amigos pueden magnificar tus cosas buenas, tus enemigos ... ¡¡uuff!!, mejor ni pensarlo, y si lo haces tu mismo seguramente dejarás ver sólo aquello que crees que los demás esperan de ti o que tu quieres que sepan.
Si tuviéramos la posibilidad de observarnos a nosotros mismos, sin duda nos sorprenderíamos con aquello que no nos gustase y habitualmente nos negamos a aceptar.
Para alguien que no suele leer y de carácter algo introvertido, resulta muy difícil expresarse o no sentir temor a dejar escapar aquellos sentimientos más íntimos que procuras guardar sólo para ti.
Vivimos en un mundo de apariencias, donde muchas cosas o personas no son lo que parecen, o donde nada es lo mismo según quien esté observando.
Prisioneros en un mundo al que llegamos vacíos, donde a medida que nos llenamos incrementamos nuestras propias barreras. Presos de nuestra propia vida, de nuestro cuerpo, nuestros deseos, aptitudes, necesidades, acciones, ..., sin saber cuánto hay de verdad o de mentira, ni si llegaremos a averiguarlo nunca.
Por eso es tan difícil enmarcarse en un perfil, constantemente cambiante, ... ¿¿ Nos vemos ??
Preparando un strike
Hace 11 años

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